
Si bien de verdad la Argentina se llama República Argentina también se llama así de mentira dado que todavía no consiguió ser lo que se dice, una República.
En nuestra especie anida un gen con el dedo en el gatillo. En una década gastamos 1,2 billones de dólares en artículos exclusivos para matarnos a nosotros mismos.
El artilugio bélico más grosero del mundo, bomba de 7.500 kilos que fabrica Estados Unidos, lleva el glamoroso nombre de “daisy cutter”. Esto es, “la corta margaritas”.
Ya existen secretarias de cristal que atienden en tres idiomas y empleados de aluminio que barren oficinas, sirven café y rechazan propinas.
Contra el Virrey Cisneros vivíamos mejor.
Créase o no Nº1
Hay un país en el que gobierna un ex presidente y desgobierna su actual presidente
Cada anochecer, un mendigo habitante de la ochava de Maipú y Marcelo T. barre prolijo sus 5 metros cuadrados de intemperie, y tras acomodar bolsa/cama y bolsa/almohada se duerme fuera del amparo de la Constitución.
El agujero de ozono mide ya 30 millones de kilómetros cuadrados. Como los números no lo dejan ver, se lo mostramos: equivale a 10 Argentinas pegadas una a otra en el cielo.
“Lamentablemente” es la palabra que más usan los argentinos. Cada segundo hay algo público que la motiva. Es la única que no puede eludir ni siquiera Darío Gallo, el más famoso cazador local de adverbios de modo.
Contra el Virrey Cisneros vivíamos mejor.
Archivo
|
|
| Lu |
Ma |
Mi |
Ju |
Vi |
Sa |
Do |
| | | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 |
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | | | | | |
Newsletter
Subscribirse a la newsletter:
Ajustar fuente:
Animales de tiempo que somos, nuestra edad es infinita y efímera a la vez. Vivimos hurgando en ayeres y tanteando mañanas. Obsesivos como el hurón, buscamos cazar el instante. Lo prueba "El reloj del mundo" que en 2008 subí (y podés ver) en la pestaña Mundo de The Primate Press. Pero el hurón de 2009 sofisticó su tecnología. Está más insaciable y loco que nunca.
Pulsá aquí y asomáte a su presente absoluto. Pero no abuses. Cuidá tu tiempo.